Los termopozos industriales son accesorios de instalación diseñados para proteger los sensores de temperatura contra las condiciones agresivas del proceso: alta presión, velocidad del fluido, corrosión y vibración. Su uso correcto no solo prolonga la vida útil del sensor, sino que permite su reemplazo o calibración sin necesidad de detener el proceso o despresurizar la línea.
1. Cómo funcionan
- Son tubos cerrados en un extremo que se insertan directamente en la tubería o tanque, creando
una barrera física entre el fluido de proceso y el sensor de temperatura. - El sensor se introduce dentro del termopozo y mide la temperatura a través de la conducción
térmica entre el fluido, el termopozo y el elemento sensor. - Se fabrican en distintos materiales (acero inoxidable, Hastelloy, titanio) y geometrías (rectos, en
ángulo, escalonados) según las condiciones del proceso.
2. Beneficios de su uso
- Protección del sensor contra presión, velocidad del fluido, corrosión y vibraciones mecánicas
- Posibilidad de reemplazar o calibrar el sensor sin interrumpir el proceso ni despresurizar la línea
- Extensión significativa de la vida útil del sensor al aislarlo del contacto directo con el fluido
agresivo
3. Aplicaciones típicas
- Tuberías y reactores en plantas químicas, petroquímicas y farmacéuticas con fluidos corrosivos o
a alta presión - Sistemas de vapor, agua caliente y gases industriales donde la velocidad del fluido puede dañar
el sensor - Cualquier aplicación donde se requiera mantenimiento del sensor sin paro de producción
Conclusión
Seleccionar el termopozo industrial correcto es una decisión que protege tu inversión en sensores, garantiza mediciones confiables y facilita el mantenimiento de tu proceso sin interrupciones. En JGL Controls te asesoramos en la selección del material, geometría y longitud de inserción adecuados para cada aplicación.